martes, 13 de mayo de 2008

"Nunca dejes que la verdad..."

Ayer, en China, la tierra tembló; y los medios de comunicación se apresuraron a contarlo con todo lujo de detalles, para que nos enteremos bien. Para que sepamos que las víctimas aumentan a cada momento; para que nos den igual 8, que 80, que 8000. Esta mañana he leído un intertítulo que me ha dado asco: "entre las víctimas se encuentran numerosos niños, debido a que estaban en clase a la hora del terremoto".

Supongo que mis colegas se sentirán orgullosos de su profesionalidad por informarnos tan bien, pero en este momento yo no puedo sentir más que vergüenza. Hemos llegado a un punto de frivolidad en el que lo único que parecen importar son los números, los datos, pasando por encima de cualquier consideración moral, o humana, que está siempre detrás de cada acontecimiento (no digamos detrás de un drama como este: miles de muertos, y otros tantos desplazados, aún por confirmar...). ¿La razón? Supongo que las reflexiones sobre humanidad o respeto ante el sufrimiento ajeno no se quedan en la mera superficie, y eso es demasiado pedir, en una sociedad tan superficial...

Da igual. Para los propietarios de los medios, lo único que importa es la noticia, y desde luego, su efecto en la sociedad. Ya lo dice la máxima periodística: "nunca dejes que la verdad te arruine un buen titular..."

1 comentario:

  1. A fuerza de usarlos, los números ya no impresionan.No sabemos muy bien cuantos son mil muertos, no se pueden contar con los dedos y no los veremos nunca juntos, parece una abstracción … por eso, nos ayudan a aclararnos con su particular ranking : … que si el ciclón birmano fue más asesino que el Tsunami tailandés, que si el terremoto mató más que … ¿?¿?

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